var _gaq = _gaq || []; _gaq.push(['_setAccount', 'UA-1756651-1']); _gaq.push(['_trackPageview']); (function() { var ga = document.createElement('script'); ga.type = 'text/javascript'; ga.async = true; ga.src = ('https:' == document.location.protocol ? 'https://ssl' : 'http://www') + '.google-analytics.com/ga.js'; var s = document.getElementsByTagName('script')[0]; s.parentNode.insertBefore(ga, s); })();
Google

domingo, 14 de noviembre de 2010

"Plan Cameron" en España, ¿sí o no?

La política española anda convulsionada ante las prácticas de "política agresiva" que está llevando a cabo el Primer Ministro británico, David Cameron. En particular, ha tomado mucha relevancia en el panorama político, la que concierne a la pérdida del subsidio por desempleo a aquellos parados que rechacen tres ofertas de trabajo. El Ministro de Trabajo y Pensiones, Duncan Smith, anunció que los parados perderán sus prestaciones durante tres meses (unos 70 euros a la semana) si rechazan una primera oferta de trabajo, durante seis si lo hacen por segunda vez y durante tres años si rechazan una tercera; tal y como hemos podido leer en los diarios de nuestro país. No obstante, la popularidad del conservador no se ha visto minorada en demasía (aunque no conviene olvidar la revuelta de los universitarios ante la subida de las tasas universitarias). Según se puede leer en La Voz de Galicia, dos tercios de la población creen que Cameron ha de hacer lo que está haciendo. Puede que está medida sea impopular para la working class, pero Cameron ha manejado el tempo político de manera magistral, ya que nada más acceder al nº 10 de Downing Street, impuso tasas a los bancos y restituyó al Banco de Inglaterra como regulador de la actividad de la entidades de la isla, generando la idea de "los que mayor parte de culpa tienen de la situación de crisis, no se van a ir de rositas". Si a este hecho le sumamos el sentimiento de la población, de que existe mucha gente que vive como un parásito del Estado, obtenemos los resultados de confianza anteriormente citados.

En lo que concierne a la política española, parece que Cameron es el faro que ilumina la estrategía política Rajoy, que esconde con timidez sus cartas, pues no es un Plan Electoral que sea muy "popular" ante la masa social. No obstante, hemos de decir que la política económica de un país no es un traje de prêt-à-porter; a nadie le sientan igual y menos si los individuos no pesan ni miden lo mismo.

Por parte del PSOE, la política de Cameron ha sido criticada, en especial por López Aguilar, que denuncia la política agresiva ejercida por Cameron; pero en ciertos sectores, cada vez mayores del partido socialista, no se les escapa de la mente que la política de austeridad ecónomica, aunque sea antisocial, ha llegado, llega y llegará a España, como sentencia Marcelino Iglesias, dado que la situación de crisis apremia, y no podemos permitirnos más gastos superfluo en "alianzas de civilizaciones" o en "Planes E" centrado en mejoras urbanísticas que no generan eslabonamientos en la cadena, ni hacia delante ni hacía atrás, tal y como se puede leer en este blog.

Compartir