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sábado, 28 de abril de 2007

Ya lo decía mi abuela

Tras la idea de nuestro amigo Twal de que realizase un post acerca de las formas de vestir – que no de vestirse – de las chicas de hoy en día, me dispongo a intentarlo.

Bien es cierto que las nuevas “Fashion rules” están haciendo estragos en una sociedad cada día más pendiente de temas intrascendentes como la propia moda, pero la tendencia que tenemos los jóvenes es peligrosamente horrible. Lo que antes era progre ahora es pijo, y lo que antes era pijo ahora es macarra. La moda transforma a las personas y los convierte en maniquís de diseñadores con dudoso gusto, siendo los famosos mas “in” los que se transforman en máquinas expendedoras de dinero para quien logra poner un traje en el esbelto cuerpo del susodicho.

Niñas en plena pubertad con faldas re-remangadas y un grosor de maquillaje que en muchos casos supera el centímetro salen a la calle dejando atrás la preocupación de unos padres que, normalmente, desconocen los lugares, las personas y los actos que hacen sus retoños cuando traspasan la puerta del hogar. Y eso es algo que a los más mayores escandaliza, sentimiento por otra parte contrapuesto por los niños de 15 a 30 años. Sí, niños.

Muchos de nosotros queremos distinguirnos del resto de la sociedad por nuestros ropajes, dando a entender a todo aquél que tenga la suerte de vernos que somos de una ideología política, nos gusta una determinada música y, en ocasiones, pertenecemos a una tribu urbana sin vacunar. En ocasiones me planteo si una determinada forma de vestir puede decirnos algo acerca de una persona, y así como puedo despelotarme de aquellos que parezcan ridículos, también pienso que no es cierto, que una niña vistiendo un top comprado en la calle delicias, una minifalda y unos calentadores no es menos recatada que una transformada en jugadora de este interesante deporte llamado Polo.

Ropa ajustada o no, falda o pantalón, mérito de nuestras compañeras es que podamos decir que ellas visten bien, muy bien. Sin parecer cosas que no son, ni otras que nunca serán. Espero que este piropo sirva para mejorar la afluencia al blog y la aportación en los comentarios.

Un saludo, y un verdadero placer escribir para vosotros.
Guille

Ante todo, gracias Guille, cuando te hable de esta idea yo me refería mas, a los problemas que causa la primavera en mi persona, y no me refería a la alergia precisamente, sino al oír unos sonidos de tacones y tener que girarme, o una fragancia encandiladora, o por que no, una buena minifalda, vamos que si pudiese me pondría retrovisores.

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