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viernes, 27 de abril de 2007

Tiroteo en la Univesidad (art.1)


Esta noticia ha dado la vuelta al mundo y desde dadeladeylezgz, no nos podíamos quedar indiferentes, no hemos podido evitar ni comentar la noticia, ni comparar lo que podría pasar aquí, en pensar en que podriamos haber sido nosotros uno de los 30 alumnos asesinados, en si sabríamos responder en España ante algo así, en si tenemos suficiente seguridad en las aulas…

El pasado 16 de Abril Cho Seung-hui, de 23 años, nacido en Corea del Sur y estudiante de literatura Inglesa, asesino a 32 personas en la Universidad Politécnica de Virginia, para después suicidarse, como ya sabréis.


¿Cual puede ser el motivo de tanta barbarie?

Un psicólogo consultado por el periódico El Mundo da las siguientes explicaciones: “todo empieza con un sujeto más bien tímido y apocado, que sufre una experiencia traumática que no puede soportar. Puede ser un desengaño amoroso, una humillación o, simplemente, una terrible envidia por agravio comparativo. En todo caso, la sensación es tan insoportable que la persona no puede resistir el sufrimiento sin hacer nada”.
Si leemos algunas de las palabras de Cho tal vez podemos entender al psicólogo mas claramente:“¿Sabéis lo que se siente al ser humillado y crucificado?». «¿Vuestros Mercedes no son suficientes, engreídos? ¿Vuestras cadenas de oro no son suficientes, snobs? (...) ¿Todo esto no es suficiente para satisfacer todas vuestras hedonistas necesidades? Lo tenéis todo”.

Cho no se sentía responsable de las victimas que iba a causar, sino que consideraba que el mismo era la victima, una victima empujada ha hacer todo lo que hizo antes de quitarse la vida: “Habéis tenido cien mil millones de oportunidades y maneras de evitar lo de hoy, pero habéis decidido derramar mi sangre. Me habéis acorralado en una esquina y me habéis dejado sólo una opción. La decisión fue vuestra. Ahora tenéis sangre en vuestras manos que nunca podréis lavar”,”No tenía por qué haberlo hecho. Podría haber partido, podría haber huido. Pero no, no huiré. Eso no es para mí. Por mis niños, por mis hermanos y hermanas, lo haré por ellos”


¿Como sucedieron los hechos?

A las 7:15 Cho Seung-hui se dirigió a uno de los mas de 35 colegios mayores del campus, y ahí, sin mas, sin pensárselo dos veces, asesino a dos alumnos, un chico y una chica, con una de las dos pistolas que llevaba, salio del colegio mayor tranquilamente, y mientras la policía se preguntaba las causas del asesinato, el se hizo fotos, redacto notas y demás epitafios que después mando a la cadena de televisión NBC. Estos hechos le costaron aproximadamente dos horas, que es el tiempo en el que después volvería a matar.
A las 9:15, se traslado unos 750 metros dentro del campus de la Tech de Virginia, hasta otro edificio, el de las aulas de ingeniería, al entrar cerro las puertas con cadenas y candados, para evitar que la gente pudiera escapar, y asesino a 30 personas mas.
Un estudiante relataba lo siguiente: “Primero le disparo al profesor en la cabeza, luego a nosotros, nos tumbamos en el suelo y no dejaba de disparar”, Erica Sheehan que consiguió salir de la clase con vida junto con otras tres personas tras hacerse pasar por muerta, dijo: “Vi gente con impactos de bala en sus cuerpos, sangre en todos los sitios. Gente arrastrando a otra personas que parecían heridas o muertas”. Derek O`Dell de 20 años también hablo para la prensa: “No dijo nada. Eso fue lo mas extraño. No grito nada. Solo disparaba contra la gente”. La policía asegura que ninguno de los 32 cuerpos abatidos tenia menos de tres balazos.
Los disparos eran tan lentos que muchos estudiantes creyeron que se trataban de unas obras cercanas. “Eran disparos continuos: era un constante pum, pum, pum” De tanto en tanto se producían pausas de un minuto para recargar las armas.

Después de acribillar a toda una clase, disparando en brazos, cara y boca todo el que veía, Cho se dirigió a la siguiente aula pero ahí topo con el héroe de esta historia, Liviu Librescu, profesor de Matemáticas, originario de Israel, casado y padre de dos hijas. Había visto saltar por la ventana a los alumnos del otro aula, y al notar movimiento en el pomo de la puerta, se abalanzo sobre ella, cerrado el paso a Cho y pidió a sus alumnos que salieran por las ventanas, ventanas de un segundo piso. Librescu aguanto lo que el cuerpo pudo, lo que los balazos a quema ropa de detrás de la puerta le permitieron. “La clase estaba en el segundo piso. Yo fui el octavo en saltar y el ultimo que no resulto herido”,“Su marido me ha salvado la vida”, comentaba Alec Calhoun a la apenada esposa, ahora viuda de Librescu.
Poco después Cho, de quito la vida disparándose en la cara, para evitar ser reconocido inicialmente, puesto que los videos, notas y fotos que mando, le delatarían para siempre.


Enlaces relacionados y bibliografia:

El Pais, numero 10.903, miercoles 18 de Abril de 2007

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